25/Abril/2016
El cerebro adicto
Introducción:
En tiempos remotos, se
consumían sustancias alucinógenas y otras que producían diversos efectos, que
hacían pensar en poderes extraordinarios, que resultaban ficticios al terminar
el efecto y eran usados por brujos o chamanes y era visto de manera natural.
Después cuando se empezó a
considerar la adicción, se pensaba en ello como un problema moral y se
etiquetaba a los adictos con diferentes motes, siendo muy común el de
“marihuano”, pues fue una hierba consumida fuertemente (aunque no ha terminado
su consumo), hasta antes de la llegada de las anfetaminas y drogas de diseño.
En la actualidad, algunos
países empiezan a considerar a la adicción como una enfermedad que debe
atenderse como cualquier otra, lo cual tiende también a dejar de considerar al adicto
como delincuente, convirtiéndose en víctima y por lo tanto, se tendrá que
avanzar en ese sentido para recuperar a las personas que han caído en manos de
la delincuencia organizada, de una manera integral y esta es la nueva
perspectiva.
Nueva
perspectiva
A partir de los estudios
científicos de la conducta adictiva en 1930, se empezó a considerar la adicción
como un problema moral y de falta de voluntad del adicto, de tal manera que por
décadas se etiquetó a dichas personas excluyéndolas en muchos casos de la
sociedad por considerarlas poco gratas, convirtiéndose en un lastre para las
familias por ser causa de escarnio y vergüenza, a tal grado de considerar
delincuentes a los drogadictos, por lo que se aplicaban (y aun ahora) castigos
en vez de programas de prevención y/o recuperación.
La investigadora
mexicana-estadounidense Nora Volkow[1], egresada de la UNAM,
descubrió la causa física de la adicción a algunas sustancias en imágenes
cerebrales, lo que hizo que la perspectiva de los 30’s diera un giro a partir
de la década final del siglo pasado, pues dicho estudio indica que el adicto no
puede dejar el consumo de las sustancias adictivas por sí solo, sino a través
de ayuda médica.
El médico y científico Rubén
Baler del NIDA indica que al inicio se consumen drogas por la sensación de
placer que propician, pero al paso del tiempo, el cerebro crea resistencia, por
lo que mientras el tiempo pasa y no se dejan de consumir las sustancias, se
requieren dosis cada vez más elevadas; así mismo explica que dichas drogas
reemplazan a los neurotransmisores cerebrales del placer o recompensa[2], por lo que el individuo
vive fuera de la realidad, lo que provoca que al dejar de tomarlas la persona
no puede en automático volver a sentir el placer de manera natural, lo cual
ocasiona recaídas y/o fuertes depresiones en el adicto.
La doctora Medina Mora
argumenta que el cerebro pierde la capacidad de sentir placer de forma natural
por estar recibiendo dosis masivas de Dopamina[3] que se produce al consumir
las drogas y cuando el cerebro comienza a adaptarse a estos niveles, entonces
requiere de dosis más elevadas de droga.
El doctor Rubén Baler
comenta que cuando se desarrolla tolerancia a la droga el individuo sufre el
llamado síndrome de abstinencia, con síntomas de ansiedad, irritabilidad,
náuseas, insomnio, sudoración, temblores y psicosis e incluso la muerte.
Biología
y ambiente
Dice el doctor Baler que
existen dos factores que llevan a la inclinación al consumo de drogas, uno es
el genético y otro el entorno social y que el primero sin el segundo
regularmente permite que el individuo lleve una vida libre de sustancias
nocivas y por el contrario, si se une la parte genética con el entorno donde
hay consumo de drogas el riesgo será sumamente alto.
Así mismo, comenta factores
de riesgo en donde se enfatizan los sociales y en especial la ausencia de
acompañamiento y supervisión paterna, como la violencia temprana y un entorno
consumista de sustancias y por el contrario, el autocontrol que se logra con el
acompañamiento, una vida libre de violencia y de sustancias.
La
adolescencia factor de riesgo
Comenta la doctora Medina
Mora que en la adolescencia, aumenta el riesgo de adquirir una adicción,
primero porque el adolescente toma decisiones basadas en gustos y sentimientos
y segundo debido al desarrollo cerebral que ocurre en esa edad, por lo que el
riesgo disminuye con la edad básicamente.
Conclusiones:
1. La adicción
es una enfermedad progresiva, crónica y mortal si no es atendida a tiempo.
2. Los
factores de riesgo son los genéticos hasta en 60%, la edad y el entorno social.
3. Las
personas más vulnerables son los adolescentes, personas de escasos recursos,
individuos sin compañía paterna de calidad, quienes viven en ambientes de
consumo.
4. La
mejor herramienta es la prevención que se logra con un ambiente familiar
apropiado, acompañamiento paterno, una vida sin violencia, ambientes sociales
positivos y libres de consumo.
5. El
adicto ya es víctima de la delincuencia y no debería ser víctima también de la
escuela, la familia y la sociedad, como no lo es el diabético o el enfermo de
cáncer u otro padecimiento.
Fuentes:
Marreros, O. y López, J.
(s.f). Adicciones. Recuperado el 25 de
abril de 2016, del sitio web de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla: http://es.slideshare.net/puchistorm/ensayo-final-adicciones
News Medical (s:f) Life sciences & medicine (s.f) Las funciones de la dopamina
Recuperado el 25 de abril de 2016 de http://www.news-medical.net/health/Dopamine-Functions-(Spanish).aspx
¿Cómo ves? (s.f) Revista de divulgación de la ciencia de
la UNAM (s.f) El cerebro adicto recuperado el 25 de abril de 2016 de http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto
Reflexión: Elegí este tema debido a que desde hace más de 27 años trabajo con adolescentes y actualmente soy padre de uno y en la secundaría en que estudia hay un problema grave de consumo de alumnos de segundo y tercer grado de anfetaminas, además de que me parece una forma actual de abordar el tema, pues en el caso de los adolescentes primero son víctimas de los narcomenudistas, luego son víctimas de la escuela, luego de la familia y por si fuera poco de la sociedad, por lo que este nuevo enfoque permite que en vez de castigar se atienda a los enfermos de adicciones.
Antes de empezar a escribir leí el articulo un par de veces, luego leí otros documentos afines y por último empecé a escribir, haciendo un resumen del escrito, haciendo algunas citas al final para ampliar algunos datos.
Antes de empezar a escribir leí el articulo un par de veces, luego leí otros documentos afines y por último empecé a escribir, haciendo un resumen del escrito, haciendo algunas citas al final para ampliar algunos datos.
[1] Nora Volkow Directora
del instituto nacional sobre el abuso de drogas de Estados Unidos (NIDA).
[2] El cerebro está
condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y las drogas
actúan produciendo una cantidad mucho mayor de la que ocurre en las situaciones
naturales de recompensa, explica la Doctora María Elene Medina Mora Icaza,
directora del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”.
[3] La Dopamina es un neurotransmisor producido por el
cerebro que desempeña varias funciones en los seres humanos y otros animales,
como son:
El movimiento, la memoria, los
sistemas de recompensa, el comportamiento y cognición, la atención, la
inhibición de la producción de la prolactina, el sueño, el humor y el
aprendizaje.
Tanto el exceso como la deficiencia de esta substancia química vital son
la causa de varias enfermedades. El Parkinson y la drogadicción son algunos
ejemplos de problemas asociados a niveles anormales de la dopamina.
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